Flamenquín

flamenquín

La sencillez que pervive; los reflejos que iluminan

A veces nos complicamos la vida sin necesidad, otras encontramos la satisfacción simplemente en la simplicidad. Ese es el caso de esta tapa: una tapa tradicional y sencilla y, como no, había que encontrar una manera de fotografiarla sin complicaciones.

Hay flamenquines con infinidad de rellenos y bien buenos que están, pero eso no implica que éste no dé la talla. Cocina y fotos sin trastornos. Un ratito de cocina y la tapa y la cerveza en la mesa. Previa foto y a disfrutar.



La fotografía

Puesto que lo más relevante para mostrar era el relleno presenté el flamenquín cortado, mostrando el interior frente a la cámara, con unas patatas paja en la base y la inevitable cerveza que acompaña a la tapa.

Utilicé una profundidad de campo pequeña para que concentrara la atención en el relleno únicamente, para ello tuve que bajar la potencia del flash prácticamente al mínimo.

imagen del set
Imagen del set

La escena está fotografiada con una única fuente de luz situada a las 9 del reloj de Millerson. El flash produce luz dura puesto que lleva incorporado el reflector estándar de Elinchrom de 16 cm. y la luz llega directa al producto, únicamente modificada por dos banderas que retienen la dispersión de la luz y dejan pasar el haz mucho más dirigido, como si atravesase el resquicio de una puerta ligeramente abierta. Las banderas son dos láminas A3 de cartón pluma negro.

detalles set flamenquín
Detalles del recorte de luz a la entrada y los reflectores

La luz tan dura producía sombras muy profundas, había que rellenarlas con luz. Utilicé un reflector plata junto al plato, enfrente del flash, que llenaba de luz el lateral del flamenquín, desvelando el detalle. Mientras que el corte superior muestra sin problemas el relleno, puesto que le llega la luz directamente, el corte inferior, al estar cortado con inclinación, quedaba en sombra. Para iluminar esta mínima zona, utilicé un pequeño espejo redondeado frente a él que, ajustando el ángulo hacia la fuente de luz y la distancia al sujeto, iluminó exclusivamente el corte en el flamenquín.

Detrás, un último reflector plata, algo más grande y colocado en vertical, desvía la luz hacia el vaso de cerveza del fondo marcando sus laterales. Con esta luz desviada, en una segunda fotografía, utilicé un reflector dorado puesto detrás del vaso para matizar el color y la forma cilíndrica del recipiente. Ambas están montadas en postproducción con máscaras.

Esquema de luz
Esquema de luz

Canon 5D Mark II con EF 100mm f/2.8L Macro IS USM
Enfoque a 0,67 m
f:7.1
Velocidad: flash
ISO 160
Original RAW procesado con DxO Photolab v 2.0.0 Elite.

La receta

La elaboración de este flamenquín es realmente sencilla. Necesitaremos cinta de lomo cortada, jamón curado (no es necesario que sea un pata negra, mejor que sea una parte algo blanda y sabrosa) huevo, pan rallado, aceite, pimienta y sal.

Pasos de la receta

Empezamos por estirar la cinta de lomo golpeándola (1) hasta conseguir una superficie delgadita y amplia. Salpimentamos con cuidado porque el jamón aportará sal. Podemos utilizar el jamón cortado en tiras o bien en lonchas, nosotros hemos utilizado tiras. Envolvemos el jamón con el lomo (2) y lo apretamos bien con las manos. Lo pasamos por huevo y pan rallado hasta que quede bien cubierto (3), si es necesario dos veces. Por último lo freímos, cubierto de aceite, a temperatura no demasiado alta (4), para que penetre bien el calor y cocine todo el interior. Debemos vigilar de no cocinarlo demasiado puesto que el lomo quedaría seco, ni cocinarlo poco porque el jamón no se haría.

Dejamos que escurra bien el aceite en exceso antes de servirlo.

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